martes, 7 de abril de 2015

Copa de vino
Hace unos días se acusó a varias bodegas de California de vender vino con elevadas cantidades de arsénico.
Es inodoro, incoloro e insípido y a lo largo de la historia ha sido señalado como el causante del envenenamiento de importantes personajes históricos como Napoleón Bonaparte, Simón Bolívar o el rey inglés Jorge III: hablamos del arsénico.
En los últimos días este elemento químico de mala reputación ha vuelto a ocupar titulares de prensa, no a causa de un magnicidio, sino por la demanda presentada frente a una corte de Los Ángeles en la que se acusa a varias bodegas de California de vender vino con elevadas cantidades de arsénico.
Los demandantes -un grupo de particulares- aseguran que en los caldos que analizaron, procedentes de más de una veintena de productores californianos, encontraron niveles de arsénico que presentan "riesgos para la salud" de los consumidores.
Se trataría de marcas de vino muy populares que, según la prensa local, se caracterizan por su bajo precio, que en la mayoría de casos es inferior a los US$10 por botella.

"Irresponsable"

Desde las organizaciones que representan a la industria vitivinícola de California, calificaron la demanda de "irresponsable" y aseguraron que no tiene ningún fundamento y que lo único que se quiere con ella es conseguir dinero.
Vino
El arsénico llega al vino de las propias uvas con las que se elaboran los caldos.
Según los demandantes, de las 1.306 botellas de vino que analizó un laboratorio independiente, en 83 casos los niveles de arsénico eran hasta 5 veces superiores a los límites establecidos por las autoridades estadounidenses para el agua de consumo humano, que son de 10 partes por 1.000 millones (ppb, en inglés).
Tras conocerse estos resultados, la mayoría de expertos consultados por la prensa estadounidense coincidió en que se ha de mantener la cautela, ya que los datos obtenidos por el laboratorio de la compañía BeverageGrades -que se usaron para sustentar la demanda- no se han hecho públicos y no se conoce la metodología empleada.
Además, han advertido que comparar los niveles de arsénico aceptables en el vino con los del agua no sería riguroso, ya que la ingesta de ambas bebidas ocurre en cantidades sugeridas muy diferentes.
También apuntan que habría que ver de qué tipo de arsénico se trata, ya que el denominado inorgánico -que según BeverageGrades es el que se halla en los caldos californianos- es mucho más tóxico que el orgánico.
Y aunque se trate de cantidades inofensivas, ¿cómo hace el arsénico para llegar a nuestra copa de vino?

Elemento natural

"El arsénico se encuentra de forma natural en el aire, la tierra y el agua", le explica a BBC Mundo David Smith, experto del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS, por sus siglas en inglés).
"En la tierra, los niveles de arsénico varían dependiendo de la región. La madre naturaleza hace que haya una enorme variabilidad en la cantidad de arsénico que se halla en el suelo", apunta el experto.
Viñedo en California
El arsénico se encuentra de forma natural en el aire, la tierra y el agua.
"Todo depende del tipo de roca que se encuentra debajo de la tierra. Además, los niveles de arsénico pueden aumentar a causa de la acción humana, como con el uso de fertilizantes y pesticidas o por la actividad minera e industrial".
Según Susan Ebeler, profesora de química de la Universidad de California en la localidad de Davis, "el arsénico llega al vino de las propias uvas con las que se elaboran los caldos".
"Las vides absorben el arsénico del suelo en el que se cultivan y del agua con la que se riegan", le explica Ebeler a BBC Mundo.
"Además, sabemos que los sistemas que se utilizan para procesar el vino también pueden tener un efecto en los niveles de arsénico", señala la experta de la UC Davis.
Para filtrar sus vinos, algunas bodegas utilizan ciertos tipos de rocas que contienen arsénico de forma natural.

En otros alimentos

Una de las cosas en las que Susan Ebeler hace hincapié es en que el arsénico está presente en muchos de los alimentos que consumimos habitualmente, "como los granos, las legumbres o el marisco", sin que ello represente un riesgo para la salud.
"No creo que el vino tenga mayores niveles de arsénico que otros alimentos de nuestra dieta", apunta Ebeler.
Arroz
El arsénico está presente en muchos de los alimentos que consumimos habitualmente, como el arroz.
"Incluso si solo tomáramos vino, tendríamos que consumir una cantidades enormes para alcanzar niveles de toxicidad preocupantes", asegura la experta.
Esa es la posición que mantienen en el Instituto del Vino de California, cuya portavoz, Nancy Light, le aseguró a BBC Mundo que la demanda presentada hace unos días en Los Ángeles "carece de base científica".
"No se pueden comparar los niveles de arsénico en el agua y en el vino. Las autoridades recomiendan un consumo diario de agua de dos litros, los siete días de la semana durante todo el año. La recomendación de consumo de vino es de una o dos copas diarias, dependiendo de tu sexo", aseguró Light.
"Todos los vinos del mundo contienen algo de arsénico y todos presentan niveles inferiores a los establecidos por Canadá y la Unión Europea, que son de 100 ppb", dijo la portavoz del Instituto del Vino.
En la demanda presentada en California se sostiene que en los análisis realizados por BeverageGrades, que según se asegura fueron corroborados por otros dos laboratorios, se encontraron concentraciones de arsénico en algunos vinos de 50 ppb, una cifra que estaría por debajo de los límites citados por Nancy Light.
Como señalan los expertos, habrá que esperar a que se hagan públicos los detalles de los análisis de los vinos para estar seguros de su rigurosidad... y de si existe algún motivo para preocuparse.


Cara
¿Cambian nuestros comportamientos según los colores que nos rodean?
Las consultas de los médicos están pintadas de blanco para dar sensación de limpieza clínica, mientras que las cadenas de comida rápida son rojas o amarillas y algunas celdas en las prisiones están pintadas de rosa para reducir la agresividad.
Quizás creamos que sabemos qué efectos produce cada color. Pero, ¿de verdad los colores cambian nuestro comportamiento?
Si se analizan las investigaciones científicas disponibles, los resultados divergen e incluso a veces son contradictorios.
El rojo es el color más estudiado, y tiende a ser comparado con el azul o el verde.
Algunos estudios han concluido que las personas realizan mejor las tareas cognitivas cuando están rodeados de rojo, en lugar de azul o verde. Pero otros muestran exactamente lo contrario.
El mecanismo que suele citarse más en los estudios es el condicionamiento.
La idea es que si tienes una determinada experiencia repetidamente, rodeado siempre de un cierto color, empiezas a asociar ese color con la forma en que te sentiste o te comportaste en ese momento.
Se ha sugerido que pasar tu vida escolar viendo los círculos rojos del profesor sobre tus errores hace que vincules para siempre el rojo con el peligro.
Y que esta idea se refuerza con el hecho de que las frutas venenosas son normalmente rojas.
El azul, sin embargo, tiende a asociarse con situaciones más tranquilas, como observar el mar o maravillarse frente al cielo.
Por supuesto siempre va a haber excepciones: el comentario del profesor que dice "bien hecho" también está escrito en rojo y las frambuesas son rojas y se pueden comer.

Detalles

Es cierto que la gente hace distintas asociaciones con distintos colores, pero es algo distinto ver si esto se traduce en un determinado comportamiento o en el éxito a la hora de realizar una tarea.
Investigadores de la Universidad de British Columbia, en Canadá, intentaron en 2009 clarificar la situación de una vez por todas.
Sentaron a los participantes en un experimento frente a pantallas de computador pintadas de azul, de rojo o de un color "neutral" y evaluaron cómo desempeñaban distintas tareas.
Con una pantalla roja, la gente realizaba mejor los test de memoria y de corrección de texto que requerían poner atención en los detalles.
Rosa
Algunas cárceles tienen celdas rosas para reducir la agresividad de los presos.
Cuando la pantalla era azul, lo hacían mejor en las tareas creativas, como la de pensar en todos los usos posibles de un ladrillo.
Los autores especularon que el rojo indicaba "evitar" por lo que los participantes eran más cuidadosos, mientras que el azul motivaba un comportamiento de "acercamiento" que hacía que se sintieran más libres a la hora de pensar, lo que resultaba en una mayor creatividad.
Para evaluar esta idea, los investigadores pidieron a los voluntarios que resolvieran anagramas de distintas palabras.
Los sujetos tendían a resolver antes las palabras que sugerían rechazo si se presentaban con un fondo rojo, y las que sugerían acercamiento si se presentaban en un fondo azul, lo que sugiere que en sus mentes asociaban los colores con los comportamientos.
Pero cuando otro equipo intentó replicar esta parte del estudio con un grupo de personas mayor, en 2014, el efecto del color desapareció.
El estudio inicial se hizo con solo 69 personas, mientras que en este otro participaron 263 voluntarios.

Cárceles

Estudiar el efecto del color es mucho más difícil de lo que parece. O a lo mejor es que los colores no tienen el efecto que esperamos.
Pero hay el suficiente convencimiento como para que las celdas de algunas cárceles en Estados Unidos, Suiza, Alemania, Polonia, Austria y Reino Unido estén pintadas en un tono particular de rosa.
Colores
Los experimentos han tenido resultados divergentes.
En Suiza, el 20% de las cárceles y comisarías tienen al menos una celda rosa. Es un tono que se llama rosa Baker-Miller por los dos oficiales de la Armada de Estados Unidos que fueron los primeros en estudiar los efectos de las paredes rosas sobre los prisioneros.
En 1979 se les enseñó a los prisioneros tarjetas rojas y azules cuando se les pedía que intentasen resistir la presión de una persona que les empujaba los hombros hacia abajo.
Con la carta azul presionaban más fuerte. Pero ¿estaba la tarjeta rosa reduciendo su agresividad? Posiblemente, no.
El investigador que realizaba el experimento sabía qué carta estaba mostrando, así que puede ser que empujase un poco menos cuando mostraba la carta rosa.
Los intentos de replicar los resultados de este estudio en otros mejor diseñados no han mostrado los mismos resultados.
Pero los investigadores siguieron con un experimento en celdas de prisión reales que eran o blancas o rosas, mezclando un poco de pintura roja con pintura blanca para conseguir ese tono.
El orden de los colores fue el mismo para todo el mundo, así que puede ser que fuese el hecho de repintar la celda lo que causó la diferencia, no el color rosa.

¿Efectos negativos?

En 2014, el equipo de Oliver Genschow, de la Universidad de Basilea, en Suiza, entró en una prisión de alta seguridad en Suiza para examinar la hipótesis.
Los presos que estaban castigados por haber incumplido las normas de la prisión fueron puestos en celdas aleatorias pintadas de rosa o con las paredes grises y el techo blanco.
Los oficiales de prisión fueron entrenados para utilizar una escala de agresividad para evaluar el comportamiento de los prisioneros.
Examen
Estamos acostumbrados a que los exámenes se corrijan en rojo.
Los resultados fueron decepcionantes para los hicieron el esfuerzo de pintar las celdas de rosa.
Tras pasar tres días en cualquiera de las celdas, los prisioneros estaban menos agresivos que la primera vez. El color no marcó ninguna diferencia.
Los autores conceden que un estudio más grande hubiese encontrado quizás diferencias, pero si el color solo afecta a poca gente, las autoridades tienen que evaluar si merece la pena.
Los investigadores incluso sugieren que este tono de rosa puede tener efectos negativos si los prisioneros se sienten emasculados al tener un color tradicionalmente femenino en las paredes.
Así que puede ser que los colores tengan un efecto, pero hasta ahora ha sido difícil demostrar esos efectos de forma consistente y a veces parece que no existen para nada.
Empieza a haber mejores estudios pero quizás pase todavía tiempo hasta que tengamos una idea clara de cómo nos afecta el color, y mucho más para entender los mecanismos por los que esto sucede. De momento, la decoración de interiores debería más que nunca mezclar el gusto personal con el talento artístico.



lunes, 6 de abril de 2015

El agua es un nutriente esencial que se obtiene a través de diferentes alimentos y bebidas, como parte de nuestra alimentación

La deshidratación puede alterar la actividad cerebral
Estar bien hidratados nos ayuda a concentranos en el trabajo

La hidratación se ha convertido en un factor de primer orden y de reconocida importancia dentro de la nutrición y del campo de la salud en general, a pesar de ser un área de estudio científico relativamente nueva. Así lo demuestra el amplio número de investigaciones que se están llevando a cabo en este sentido y la gran atención que los científicos y expertos en nutrición muestran al respecto.
Según los expertos participantes en el Simposio 'Avances en hidratación, alimentación y salud’ celebrado en el marco del Congreso de la Federación Española de Sociedades de Nutrición, Alimentación y Dietética (FESNAD) en Sevilla, el agua es un nutriente esencial que obtenemos a través del consumo de los diferentes alimentos y bebidas que tomamos a diario y a lo largo del día. «Actualmente, existe una mayor concienciación sobre la importancia de estar adecuadamente hidratado y en especial, ante condiciones ambientales determinadas», apunta Rosa Mª Ortega, Directora del Grupo de Investigación VALORNUT y Catedrática de Nutrición de la Universidad Complutense de Madrid. «Se recomienda que un 75-80% del líquido que ingerimos a diario provenga de las bebidas y un 20-25% de los alimentos. Teniendo en cuenta el papel del agua en nuestro organismo en el transporte de nutrientes, la eliminación de sustancias de desecho, la regulación térmica, etc., debemos asegurar estos requerimientos, que la EFSA establece en 2 y 2,5 litros/día para mujeres y hombres adultos, respectivamente», añade.
Igualmente, una hidratación adecuada contribuye al mantenimiento de las funciones cognitivas. Para Lluìs Serra-Majem, Presidente de la Fundación para la Investigación Nutricional (FIN), «la deshidratación puede alterar la actividad cerebral y el funcionamiento de algunos de los sistemas de neurotransmisores que participan en el proceso cognitivo».
«La deshidratación influye en la capacidad de rendimiento, y en situaciones de deshidratación leve de sólo un 2%, resultan afectadas habilidades cognitivas como la coordinación viso-motora, la atención y la memoria a corto plazo. En niveles superiores, se produce un descenso en la capacidad de alerta y concentración, y aumenta el cansancio, la fatiga y la somnolencia», destaca este experto.
«No estamos hablando de un problema baladí, puesto que una ingesta insuficiente de líquido puede conllevar también alteraciones de la actividad cerebral e incluso de la función neurotransmisora», concluye.

También en el trabajo

ParaJavier Aranceta, Presidente del Comité Científico de la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria (SENC), «según la intensidad y duración de la actividad laboral o las condiciones ambientales en las que se realice, la falta de hidratación puede llegar a afectar al rendimiento del trabajador».
A este respecto el experto señala que «es necesario reponer líquidos durante toda la jornada laboral con una pauta normalizada que forme parte de los protocolos laborales según el tipo y la intensidad del trabajo». Además, indica, «es muy importante acudir al trabajo bien hidratados y rehidratarse cada hora durante la jornada laboral».




Este fruta, rica en polifenoles, evita la disfunción endotelial, una de las primeras manifestaciones de la enfermedad vascular

La granada previene la aparición de enfermedad coronaria

La ingesta de extracto de granada, alimento rico en polifenoles, se asocia a la prevención de la disfunción endotelial coronaria, una de las primeras manifestaciones de enfermedades vasculares como la arterioesclerosis o la hipertensión (HTA), asegura una investigación que se publica en «Revista Española de Cardiología».
El endotelio vascular recubre la cara interna de los vasos sanguíneos y del corazón y es el encargado de liberar óxido nítrico, un potente vasodilatador y antiagregante plaquetar, el cual proporciona diversas funciones vasoprotectoras como la regulación del tono vascular, la coagulación, la agregación plaquetaria o hasta de la presión arterial, entre otras. Cuando estas funciones se interrumpen se favorece el desarrollo de lesiones causadas por la acumulación de lípidos en las paredes de las arterias(arteriosclerosis) provocando el estrechamiento de las mismas y, consecuentemente, fomentando un aumento del riesgo para sufrir un evento cardiaco.
«La pérdida de la función endotelial es una característica de las enfermedades vasculares, y es a menudo considerada como un evento temprano clave en el desarrollo de arterioesclerosis y responsable de otras patologías como la hipertensión arterial», explica Lina Badimon, coordinadora del estudio y directora del Centro de Investigación Cardiovascular (CSIC-ICCC) del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau de Barcelona.

Dieta saludable

Para prevenir la disfunción endotelial son varios los estudios que han evidenciado una reducción en la incidencia de enfermedades cardiovasculares a través de una dieta rica en verduras pero, especialmente, basada en un alto consumo de frutas. Su protección viene dada por la presencia de polifenoles, antioxidantes naturales que contribuyen a bloquear la formación de radicales libres, sustancias químicas muy nocivas responsables de un gran número de enfermedades, tales como trastornos degenerativos, enfermedades cardiovasculares u otras patologías metabólicas.
Encontramos polifenoles en muchas especies vegetales y frutas típicas de la dieta mediterránea (como lentejas, uvas, frambuesas, arándanos, frutos secos, etc.), pero durante la última década se ha destacado, sobretodo, los beneficios de la granada y sus propiedades saludables. Esto es gracias a las punicalaginas, un tipo de elagitaninos (polifenoles) que solo se encuentran en la granada y que al metabolizarse en el intestino producen urolitinas (metabolitos), que se cree son las responsables de este beneficio.

Dieta rica en colesterol

Como se desconocen los mecanismos implicados en el desarrollo de los beneficios que aporta el consumo de este fruto, este grupo ha indagado los efectos que ejerce el extracto de granada sobre la función coronaria. Para ello, alimentaron a un grupo de animales durante diez días con un pienso estándar para cerdos (dieta normocolesterolémica) y a otro grupo con una dieta rica en grasas saturadas y colesterol (dieta hipercolesterolémica o «de cafetería») para así poder obtener niveles de colesterol similares a los que se observan en la dislipemia humana y, que a su vez, inducen disfunción endotelial. A la mitad de los animales de cada uno de los dos grupos se les administró con la dieta un suplemento de 625mg/día de un extracto de granada.
Los resultados demostraron que los animales alimentados con la dieta hipercolesterolémica presentaron una reducción de la vasodilatación del 50% y que aquellos animales que recibieron un suplemento con extracto de granada mostraron una capacidad vasodilatadora similara la del grupo de animales control (normocolesterolémicos). No se detectaron diferencias en las respuestas vasodilatadoras (con independencia de los suplementos de granada) en el grupo normocolesterolémico.
El estudio concluye que mediante la toma de suplementos de granada se previene la disfunción endotelial coronaria inducida por una dieta rica en grasas, se preserva la liberación de óxido nítrico, se reduce la expresión de marcadores de inflamación vascular, y se reduce el estrés oxidativo, tanto a nivel coronario como a nivel a las lipoproteínas circulantes. En cambio, bajo un dieta normocolesterolémica y con células endoteliales plenamente funcionales, la administración de estos suplementos no ejerce ningún efecto.
La conclusión a la que llega el artículo es que incluir el consumo de extracto de granada en la dieta puede retrasar la aparición de disfunción endotelial y el posterior desarrollo de arteriosclerosis en personas que consumen una dieta rica en grasas y que, por tanto, presenten hipercolesterolemia. «Lo que demuestra que en personas con mayor riesgo de enfermedad coronaria, sobretodo con niveles altos de colesterol, obtendrían un efecto cardioprotector al ingerir extracto de granada», destaca la Dra. Lina Badimon.
En cuanto a la aplicación clínica que podríamos sonsacar de estos resultados, Badimon remarca que, «la influencia clínica de la toma de estos suplementos en pacientes con un perfil lipídico controlado mediante estatinas no estaría demostrada si tenemos en cuenta que las estatinas han demostrado mejorar ya la disfunción endotelial entre otros beneficios».




La ingesta de residuos de pesticidas disminuye la cantidad de espermatozoides así como el porcentaje de aquellos con morfolía normal

Las frutas y verduras con altos niveles de pesticidas disminuyen la calidad del semen
Las frutas y verduras contienen residuos de pesticidas

La infertilidad afecta a entre el 12 y el 16 por ciento de las parejas durante su vida reproductiva. Y en el caso de que afecte directamente a los hombres lleva a que el 30% de las parejas busque ayuda para la concepción.
La disminución de la calidad del semen influye en los índices de fecundidad de la población y son los pesticidas grandes culpables de que este pierda calidad. Así lo asegura un estudio publicado en la revista «Human reproduction» que señala que aquellos hombres que ingieren alimentos, concretamente frutas y verduras con altos niveles de residuos de pesticidas tienen un 49% menos de espermatozoides y un 32% menos de ellos con una morfología normal si se compara con el de aquellos hombres que ingieren frutas y verduras con menor cantidad de residuos de pesticidas.

Menos pesticidas, más espermatozoides

Por el contrario, en el caso en que las cantidades de residuos de pesticidas son de bajas a moderadas, aumenta el porcentaje de espermatozoides morfológicamente normales.
Para el estudio, se analizaron 338 muestras de semen de un total 155 hombres de entre 18 y 55 años que asistieron a un centro de fertilidad entre los años 2007 a 2012.
Para el estudio, se dividió a los hombres en cuatro grupos, estableciendo diferencias en función de los que ingerían frutas y verduras con alto contenido de residuos de plaguicidas (1,5 porciones o más al día) hasta los que comían menor cantidad, es decir, menos de la mitad de una porción al día. También analizaron los hombres que comían frutas y verduras con residuos de bajos a moderados de pesticidas.
El grupo con mayor presencia de residuos de pesticidas en frutas y verduras tuvo un recuento total de espermatozoides promedio de 86 millones de espermatozoides por eyaculación mientras que el grupo con menor presencia de pesticidas tenían un promedio de 171 millones de espermatozoides (una reducción del 49%). El porcentaje de espermatozoides morfólogicamente normales era un promedio de 7,5% en en el grupo con el consumo más bajo y el 5,1% en los hombres con el consumo más alto.


domingo, 5 de abril de 2015



Ríete siempre que puedas. Es una medicina barata"
Lord George Byron (1788 - 1824)
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La evidencia es incompleta, quizás porque todos queremos creer que una buena carcajada realmente es la mejor medicina.

Varios estudios han indicado que reírse puede reducir la producción de la hormona del estrés, cortisol, y disminuir la tensión en el corazón. Además, baja el nivel de azúcar en la sangre (lo que es bueno para los diabéticos), promueve el flujo de sangre y estimula el sistema inmunitario.

Un estudio dice que, en términos de ejercicio cardiovascular, un minuto de risa equivale a 10 minutos en una máquina de remar.

Como resultado, cada vez es más común el uso de la terapia de la risa, particularmente con niños. Se ha probado por ejemplo que la visita de un payaso antes de una cirugía es muy efectiva para reducir la ansiedad.

Margaret Stuber, catedrática de Psiquiatría y Ciencias del Comportamiento en la Universidad de California UCLA, hizo experimentos en los que grupos de niños metían las manos en agua helada.

Encontró que si estaban mirando videos chistosos toleraban mejor el dolor y calificaban la experiencia como "menos desagradable". Además, tenían niveles más bajos de la hormona del estrés.

La idea de que la risa es terapéutica fue popularizada por Norman Cousins en un artículo publicado en 1976 por la revista The New England Journal of Medicine, que luego se expandió como un libro.

Cousins describe su aflicción con una enfermedad degenerativa dolorosa y potencialmente mortal (espondilitis anquilosante), que trató exitosamente con vitamina C, los Hermanos Marx y episodios de la vieja serie de televisión "Cámara escondida".
Hay cosas tan serias que uno tiene que reírse de ellas"
Niels Bohr (1885 - 1962)
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Sin risa

La palabra "agelastico" significa "sin risa", y se deriva del griego gelos (risa).

Entre los agelastos conocidos está Isaac Newton, quien supuestamente sólo se rió una vez en su vida, cuando alguien le preguntó de qué servía estudiar a Euclides.

En esa lista de poco risueños también están el líder soviético José Stalin; el autor de "Los viajes de Gulliver", Jonathan Swift; el cuatro veces primer ministro británico W.E. Gladstone; y el filósofo holandés Baruch Spinoza, de quien se dice que sólo se reía cuando observaba arañas batiéndose a muerte.

El novelista victoriano Anthony Trollope, en contraste, murió riéndose.

Cuándo reír

Robert Proine, neurobiólogo del comportamiento de la Universidad de Maryland, EE.UU., estudia los patrones de risa de femeninos y masculinos "en el mundo silvestre", haciendo safaris urbanos a centros comerciales y sindicatos estudiantiles, y ha documentado 1.200 "episodios de risa".

Chico escogiendo reirse


Concluye que las mujeres ríen más que los hombres y que ambos sexos se ríen más de lo que hacen los hombres que de lo que hacen las mujeres.

Provine señala que "evidencia multicultural limitada indica que los hombres son los principales productores de humor y las mujeres las principales productoras de risa".

Esas diferencias ya están presentes para cuando empezamos a hacer chistes por primera vez, que ocurre más o menos a la edad de 6 años.

Provine observó que las mujeres se ríen mucho más a menudo que los hombres con los que están hablando. "Al charlar, las mujeres ríen más, sin importar cuál sea su audiencia. Los hombres son más quisquillosos: se ríen más cuando conversan con sus amigos que cuando la audiencia es femenina".

Notó también que quienes hablan se ríen 46% más que quienes escuchan, y que la gente se ríe alrededor de 30 veces más cuando está acompañada que cuando está sola. Esto respalda la teoría de que la función primaria de la risa es social.

Risa peligrosa
La raza humana tiene un arma realmente efectiva: la risa
Mark Twain (1835 - 1910)
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La falta de control del impulso de la risa puede ser perjudicial, por el riesgo de que dispare ataques de asma, incontinencia o de que contribuya a desarrollar hernias y úlceras.

Tanto los romanos como los chinos usaban las cosquillas como tortura.

Los primeros se especializaban en una práctica particularmente desagradable conocida como "lengua de cabra", en la que los pies suspendidos de la víctima eran cubiertos con sal para que las cabras se los lamieran.

En 1962, en el distrito Bukoba de Tanzania, se desató una epidemia de risa espontánea entre los niños que obligó a clausurar temporalmente 14 escuelas. Los familiares y amigos se contagiaron: cuanto más cercana era la relación, más probable era que se "infectaran".

La risa espontánea se origina en la parte más antigua de nuestro tronco del encéfalo, lo que significa que no podemos controlarla conscientemente. Nuestra habilidad de reír probablemente es anterior a la de hablar por cientos de miles de años. Además, no es algo que se aprende: personas que son tanto sordas como ciegas también ríen.

Los gelotólogos (quienes estudian la risa) señalan que no se trata tanto de una expresión sino que la intención de la risa es provocar sentimientos positivos en los demás, lo que promueve la sensación de cohesión en los grupos. Eso puede habernos ayudado a sobrevivir como especie.

Cuando los bebés navajo se ríen por primera vez, les hacen una fiesta.

  • Quien los hizo reír, paga la comida.
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sábado, 4 de abril de 2015


Un plato con pescado
Muchos en América Latina se acogen a la costumbre de abstenerse de carne roja y optar por el pescado.

Mojarra en México; bagre y róbalo en Colombia, merluza en Argentina... Esta semana, en toda América Latina una proporción importante de la población se acoge a la abstinencia de carne y se inclina por el pescado, un alimento que, además, goza de una excelente reputación como fuente de nutrientes altamente beneficiosos para la salud.
¿Realmente es así? Y si lo es, ¿cuál es el mejor pescado desde el punto de vista nutricional?
La respuesta no es tan simple como pudiera pensarse.

Omega-3
En los últimos años la buena fama asociada al pescado ha estado ligada al omega-3, unos ácidos grasos esenciales que no puede producir el cuerpo a partir de otras sustancias -son "poliinsaturados"- y que se encuentran en abundancia en ciertos tipos de pescado.
Por mucho tiempo la ciencia respaldó y animó a su consumo. Estudios sugerían que era bueno para el corazón, el desarrollo del cerebro y el crecimiento.
El omega-3 comenzó a añadirse a ciertos alimentos como la leche, jugos y cereales, y una industria de suplementos de aceite de pescado floreció.

Pastillas de aceite de pescado
Gracias a la buena fama del omega-3 floreció toda una industria de suplementos de aceite de pescado.

Pero más recientemente, otra serie de investigaciones lo vincularon con un mayor riesgo de desarrollo de ciertos tipos de cáncer (como el de próstata) y descartaron que el consumo de suplementos de aceite de pescado redujera el riesgo de desarrollar enfermedades del corazón.
También se encontró que un exceso de omega-3 puede incrementar el riesgo de accidentes cerebrovasculares.
"Al omega-3 se le han asignado un montón de beneficios de los cuales no estamos tan seguros", le dice a BBC Mundo Eduardo Baladía, editor de la revista Nutrición Humana y Dietética y promotor del Centro de Análisis de la Evidencia Científica de la Fundación Española de Dietética y Nutrición (FEDN).
"En realidad tenemos dudas de los omega-3. Hay bastante problema en decir que si suplementamos con éste, vamos a tener mejor salud".

El cuadro completo
En lo que sí coinciden los especialistas es en que el análisis del valor nutricional del pescado no empieza ni termina con el omega-3.

Salmón
Los especialistas recomiendan consumir pescado azul una vez la semana. Pero no más que eso.

"Si uno pudiera decir, absoluta y positivamente, que los beneficios de comerlo provienen enteramente de las grasas poliinsaturadas, entonces ingerir pastillas de aceite de pescado sería una alternativa a comer pescado en sí. Pero es más probable que necesites la totalidad de las grasas del pescado, sus vitaminas y sus minerales", escribía Howard Levine, jefe editorial médico de las publicaciones de salud de la Universidad de Harvard en un artículo de 2013.
"A veces nos fijamos demasiado en los súper nutrientes o súper alimentos", puntualiza, por su parte, Eduardo Baladía.
"La ingesta de pescado desplaza la ingesta de carnes, que sí nos aportan unas grasas menos saludables. Eso lo podemos tener como bastante cierto. Y sólo por eso, ya es interesante comer pescado".


Así que, ¿cuál pescado?
En revistas y periódicos son incontables los artículos que recomiendan los pescados con más grasa (los azules) por encima de los blancos por su alto contenido en omega-3.

Por su color

Algunos pescados populares

  • Azules: sardina, salmonete, atún, salmón, trucha, bonito, pez espada, rodaballo, caballa, anchoa o boquerón, palometa, anguila, arenque, carpa y jurel
  • Blancos: gallo, lenguado, merluza, bacalao, cabracho, pescadilla, rape
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La clínica Mayo, en Rochester, Estados Unidos, por ejemplo, dice que "los pescados grasos, como el salmón, la trucha, el arenque y el atún contienen la mayor cantidad de omega-3 y en consecuencia ofrecen el mayor beneficio".
La prestigiosa institución incluso considera que esto supera los riesgos de consumir las sustancias tóxicas -como el mercurio- presentes en estas especies, debido a la contaminación de las aguas.
Baladía, por su parte, piensa que hay espacio también para el pescado blanco, bajo en grasas y, por lo tanto, en calorías.
"Justamente en una sociedad donde la ingesta energética es alta, donde las grasas saturadas y el colesterol es alto, un segundo plato que no aporta nada de eso, que es igual de proteico, resulta atractivo", dice.

Pescados en un mercado, frente al mar
Gracias a la contaminación del mar, comer pescado trae un riesgo de ingerir sustancias tóxicas. Pero los especialistas creen que los beneficios superan y compensan ese riesgo.

"Si tenemos esta visión más amplia tenemos que recomendar los dos pescados, porque desplazan el consumo de carne y de ácidos grasos saturados".


¿Semana Santa todo el año?
Ahora bien: el consejo no es transformar la dieta de todo el año en el modelo de Semana Santa.
El Servicio Nacional de Salud de Reino Unido recomienda tomar una, pero no más de una porción de pescado azul a la semana -debido al factor contaminación-, y una o tantas porciones como quieras de pescado blanco.
Pero unos y otros coinciden en que las frutas y vegetales siguen siendo las reinas de una dieta sana.
"Todo lo que desplace la dieta basada en plantas sería algo en principio no beneficioso", dice Baladía.
Y más radicalmente, Howard Levine, de la Universidad de Harvard, sugiere que el consejo del escritor de gastronomía Michael Pollan podría ser el mejor camino a seguir: "Come. No mucho. Principalmente plantas".